Antes de ampliar el almacén, revise cómo se usa

Cuando un almacén se queda pequeño o no llega a servir los pedidos a tiempo, la primera respuesta suele ser ampliar la nave o contratar más personal. Antes de invertir conviene analizar cómo se usa el espacio y en qué se emplea el tiempo.

Corraliza Consulting · · 2 min de lectura

Gráfico de barras: reparto del tiempo de preparación de pedidos. Desplazamientos 50 %, búsqueda de ubicaciones 20 %, extracción 15 %, embalaje y documentación 15 %.

Dónde se va el tiempo

En la preparación de pedidos, la mayor parte del tiempo no se dedica a coger el producto. En el ejemplo ilustrativo del gráfico:

  • Desplazamientos por el almacén: 50 %.
  • Búsqueda de ubicaciones y comprobaciones: 20 %.
  • Extracción del producto: 15 %.
  • Embalaje y documentación: 15 %.

Solo el 15 % del tiempo añade valor directo. El resto depende de cómo está organizado el almacén: dónde se ubica cada producto, cómo se agrupan los pedidos y qué información tiene el preparador.

Señales de que el problema es la organización

  • Los productos de mayor rotación están lejos de la zona de expedición o en alturas de difícil acceso.
  • Hay pasillos ocupados por mercancía de poca salida u obsoleta.
  • Cada operario prepara los pedidos uno a uno, recorriendo el almacén completo en cada uno.
  • Las ubicaciones no están identificadas o el sistema no refleja dónde está realmente la mercancía.
  • La ocupación es alta, pero una parte relevante del inventario lleva meses sin moverse.

Qué se puede mejorar sin ampliar

  1. Ubicación por rotación: situar los productos más vendidos cerca de la expedición y a una altura cómoda. Suele ser la medida con más efecto sobre los desplazamientos.
  2. Agrupación de pedidos: preparar varios pedidos en un mismo recorrido cuando comparten productos o zona.
  3. Revisión del inventario: retirar o liquidar existencias obsoletas libera espacio en las mejores ubicaciones.
  4. Información fiable: ubicaciones identificadas y registradas en el sistema reducen el tiempo de búsqueda y los errores.
  5. Medición: líneas preparadas por hora y errores por cada mil líneas permiten comprobar el efecto de cada cambio.

Un ejemplo de cálculo

Un almacén con 10 preparadores dedica la mitad de su tiempo a desplazarse. Si una nueva ubicación de los productos por rotación reduce los desplazamientos en un tercio, cada preparador gana algo más de un 15 % de su jornada. Con el mismo equipo se pueden preparar más pedidos o absorber el crecimiento previsto sin contratar. La inversión necesaria se limita al trabajo de reubicación y, en su caso, a ajustes en el sistema de gestión del almacén.

Cuándo sí hay que ampliar

Si después de ordenar el almacén la ocupación sigue cerca del máximo y el volumen previsto crece, la ampliación o un nuevo almacén pueden estar justificados. En ese caso, el análisis previo sirve también para dimensionar correctamente la inversión y diseñar la nueva distribución desde el principio.

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